Las personas pueden sufrir lesiones cerebrales traumáticas a causa de accidentes de tráfico, caídas o la práctica de deporte. Independientemente de cómo se produzca la lesión, los pacientes pueden presentar déficits en las funciones ejecutivas durante su recuperación. ¿Cómo se identifican y tratan estos déficits? Un destacado neurologo de Nueva York nos lo explica.
Esta guía detallada explica todo lo que necesitas saber sobre la disfunción ejecutiva tras una lesión cerebral traumática.
Análisis de las graves consecuencias de una lesión cerebral traumática
Según la Fundación para el Traumatismo Cerebral, 2,5 millones de personas sufren una lesión cerebral traumática (LCT) cada año. Estas lesiones pueden ir desde conmociones cerebrales leves hasta hemorragias cerebrales graves que provocan discapacidades permanentes. Algunos de los síntomas de lesiones cerebrales traumáticas son, entre otros:
- Dolor de cabeza
- Fatiga
- Sensibilidad a la luz o al sonido
- Mareos
- Visión borrosa
Los síntomas físicos graves, así como los déficits cognitivos, pueden afectar en gran medida a la vida cotidiana y a la independencia de una persona. Un estudio publicado en la revista médica *Surgery* reveló que el 33,8 % de los pacientes con traumatismo craneoencefálico sufrían una pérdida de independencia tras su hospitalización.
Cómo las lesiones cerebrales traumáticas provocan déficits en las funciones ejecutivas
El lóbulo frontal del cerebro desempeña un papel fundamental en nuestro funcionamiento diario. Si sufre una lesión debido a un impacto repentino (como un accidente de tráfico o una caída en la que se golpea la cabeza), las tareas y actividades cotidianas podrían resultar más difíciles. Los neurólogos que tratan a pacientes con traumatismo craneoencefálico deberán vigilar los déficits de la función ejecutiva, tales como:
- Deterioro de la flexibilidad cognitiva: El pensamiento flexible permite a una persona modificar ciertos comportamientos o adaptar las tareas cuando es necesario. Un traumatismo craneoencefálico puede afectar a esta capacidad cognitiva fundamental.
- Pérdida de motivación: Si una persona no es capaz de iniciar por sí misma una actividad sencilla y cotidiana, no tiene por qué ser por pereza. Un deterioro del lóbulo frontal podría estar afectando a su motivación.
- Dificultades de memoria: Las lesiones cerebrales traumáticas suelen afectar a la capacidad del paciente para recordar recuerdos a corto o largo plazo.
- Dificultades para resolver problemas: Los pacientes podrían acabar teniendo dificultades para resolver problemas cotidianos.
- Problemas de regulación de la atención: No es raro que una persona tenga dificultades para concentrarse en determinadas tareas tras sufrir una lesión cerebral traumática.
- Falta de control de los impulsos: Si un paciente pierde el control sobre sus impulsos, puede adoptar conductas de riesgo.
- Falta de capacidad de planificación u organización: Un síntoma clave a tener en cuenta es la pérdida de la capacidad de organización, lo que puede provocar un aumento de la procrastinación.
Estos déficits pueden presentar distintos grados de gravedad. Acude a un neurólogo si tú o un ser querido sufrís algún déficit de las funciones ejecutivas tras un traumatismo craneoencefálico.
Estrategias para afrontar la disfunción ejecutiva
¿Es posible superar los déficits de la función ejecutiva tras una lesión cerebral traumática? Cada caso es diferente, y algunos pacientes pueden tener más posibilidades de recuperación que otros. La terapia de rehabilitación cognitiva es un enfoque habitual que se utiliza para fortalecer las habilidades cognitivas tras una lesión.
Durante la terapia de rehabilitación cognitiva, los pacientes pueden realizar diversos ejercicios, como rompecabezas para ejercitar la memoria. Además, los profesionales sanitarios pueden recomendar las siguientes estrategias para ayudar a los pacientes a afrontar los problemas de organización, las dificultades para controlar los impulsos y otras situaciones similares.
Utilizar alarmas
Si notas que, tras una lesión, te cuesta planificar y organizarte, aprovecha las alarmas. Esto puede aportarte cierta estructura a lo largo del día y ayudarte a mejorar tus habilidades de gestión del tiempo.
Supongamos que un estudiante deportista sufre una conmoción cerebral mientras practica un deporte, lo que le provoca algunos déficits en las funciones ejecutivas, como una falta de organización. Podría programar alarmas para que suenen en determinados momentos del día y así ayudarle a seguir una rutina. Por ejemplo, su mañana podría incluir una alarma para despertarse, una segunda que le recuerde que debe ducharse y una tercera que le recuerde que debe salir a tiempo hacia el colegio.
Crear listas
Hacer una lista de las tareas importantes a lo largo del día puede resultar de gran ayuda para quienes sufren disfunción ejecutiva. Anotar lo que hay que hacer y tachar las tareas de la lista puede ayudar a mejorar la capacidad de planificación, la motivación y la atención.
La lista sirve de guía para realizar las tareas cotidianas, desde ducharse hasta tomar la medicación.
Practica ejercicio físico
Llevar una vida activa podría ser clave para los pacientes que padecen disfunción ejecutiva. Un estudio publicado en Advances in Cognitive Psychology reveló que la práctica de ejercicio aeróbico a una intensidad de alrededor del 60 % mejoraba los resultados en atención y función ejecutiva entre los participantes. Aunque los participantes en este estudio no presentaban ningún tipo de lesión cerebral, otras investigaciones sugieren que el ejercicio puede tener un efecto positivo sobre la cognición, la memoria y la función ejecutiva.
Crear y utilizar señales para controlar la impulsividad
Muchos pacientes dependen de sus seres queridos durante su recuperación tras un traumatismo craneoencefálico. Colabora con otras personas para desarrollar un sistema que te ayude a controlar tus impulsos.
Por ejemplo, imagina que alguien tiende a tener un comportamiento impulsivo tras sufrir un traumatismo craneoencefálico. Su pareja puede ser la persona que más observa ese comportamiento y que quiere ayudarle a controlarlo. Podrían utilizar un «pulgar hacia abajo» u otra señal sencilla para identificar el comportamiento impulsivo y cambiar su forma de pensar.
Acude a uno de los mejores neurólogos de Nueva York para recibir ayuda con el diagnóstico y el tratamiento
Las lesiones cerebrales traumáticas son complejas y pueden tener consecuencias físicas duraderas. Si la lesión provoca déficits en las funciones ejecutivas, los pacientes se enfrentan a retos aún mayores. Para obtener ayuda comprender los efectos a largo plazo de una lesión cerebral traumática en la salud mental y las opciones de tratamiento, acuda a Neurodiagnostics Medical P.C.
El Dr. Ashwin Malhotra, un neurólogo con amplia experiencia, atiende a pacientes en nuestras 10 clínicas de Nueva York. El Dr. Malhotra trata una amplia variedad de afecciones neurológicas, entre las que se incluyen lesiones cerebrales traumáticas, migrañas, neuropatías y otras. Para concertar una cita, ponte en contacto con nosotros a través de nuestra página web o llama al (347) 602-9530.
Nuestros médicos aceptan la mayoría de los planes de seguro, incluyendo la compensación de trabajadores, sin culpa, y PIP (protección contra lesiones personales). Citas el mismo día pueden estar disponibles.
Preguntas frecuentes
A continuación encontrarás más información sobre la recuperación tras una lesión cerebral traumática, incluyendo cómo afrontar la disfunción ejecutiva.
¿Todas las lesiones cerebrales traumáticas afectan a la función ejecutiva?
No, algunas lesiones no afectan a la función ejecutiva. El grado de afectación depende de la gravedad de la lesión y de la zona del cerebro afectada.
¿Son permanentes los déficits en las funciones ejecutivas?
Algunos déficits son permanentes, dependiendo de la gravedad de la lesión. Sin embargo, la terapia de rehabilitación cognitiva podría mejorar algunas de tus funciones.
¿Cómo miden los neurólogos los déficits cognitivos?
Los neurólogos recopilarán el historial clínico del paciente y le realizarán diversas pruebas neurológicas para evaluar los déficits de la función ejecutiva.